
A la güelta e’las casa sobre la mano del frente taba el clú "Los 17", denominado de’esa manera pues 14 eran el gauchaje de la comisión fundadora. N’ese clú se armaba el campionato e’bocha y siempre llegaba varios equipo e’los pueblos vecinos de al láu. El premio era un poco e’plata, una que otra gallina afanada por algún vecino, algunos tarro e’leche con chancho o algún pasaje pa’ver la televisión pal’láu e’la ciudá. Asegún mi’han asiguráu en una ocasión, al torneo fueron el Feo y el Lobuno Zárate, gauchos muy mentáu pa’las artes e’las apuesta, pero no de plata, sino que apostaban tarro e´leche, chancha preniadas, yeguas viejas, una que otra gallina para algún puchero, bolsas e´camote o de naranja, que descué capá que servían pa’l premio sorpresa pa’las cuestione del repechaje... pero plata dificil che!.
Un equipo e’bochas del pueblo de al láu, venía haciendo roncha y tráiba la fama de san puta de los parió. Niún bochófilo le hacía frente, ademá decían que uno e’los jugadore del equipo era manco, pero con la mirada nomá hacía arrimar el bochín. Taban jugando bastante bien y el Feo al láu del Lobuno lo estaban carpetiando pa’ve las cuestione esa e’las destreza pa’los artes de las arrimadas e’bocha...
Tonce el Lobuno estira el cogote como pa’vé si pasa el tren y le dice al Feo: "...che Julero ¿queré que le apostemo pa’la final a estos coso?..."
Y el Feo agarró viaje y le dijo le dice: "...meta nomá compañero!!. ¿Pero que mierda le apostamo?... ¿una bolsa de herradura?...".
“...Noooo abombáu!!...” respondió el Lobuno, "...apostemo algo má mejor che!!..."
Y jué así que el Feo apostó un juego e’doce discos de aráu osidáus hasta la jeta, 5 mecha e’farol y un vale por un mate e’fierro. El Lobuno arrancó con un aráu de mancera afanáu del fondo del patio e´los Baresse junto con 43 güebo e’pato listos pa’empoyá, una montura picada y una canasta de higos afanáus de la casa e los Yanklevich, solo pa’la final. Fueron pa´verlo a la Boya Tabela, el encargáu e’las apuestas, el casáu con la Bajada DeArriba.
De ganar, entonce ganarían la plata en el remate e’los sábado o la cambiarían por algo má caro o se pondrían de acuerdo pa’mamase dentre todo el zabalaje que apostaba. La cosa era muy tranquila y nunca las cuestione e’las apuesta traiban dificultade esa que hay por áhi cuando hay dificultade por la’apuesta.
Risulta que los del equipo e’bocha empezaron a pifiar bochazo a lo pavote y a errar guascazo como vizco al mate y a no arrimar un bochín ni a palo y a calentar la situación y a’hacé que la gringada se los monte en un güebo. Tonce el Feo le gritó a uno con bronca: "...che cascuí!... vo!! euuu!!... si vó carabina!!!... mirame cuando te hablo!!... che vooooo!!!!... si vo!... (el bochofilo se dio vuelta pa’ver quien mierda le estaba medio gritando)… a ve’si me arrimá algo que tamos empeñáus hasta el ojete acá con Zárate!!!... che vó abombáu!!!...".
Y el bochófilo le hizo un gesto e’mierda, d’eso gesto que no hay que hacerle al Feo, porque al Feo no le gustan eso gesto, porque no hay que hacerlo nomá, y meno al Feo. Le levantó la mano como diciendo... andá a cagá a lo yuyo!!.
El Feo lo inoró, y el Lobuno caliente le dijo le dice: "...che vo abombáu!! no te hagá el chancho anémico!!... y arrimale un bochín al Feo, la puta que te parió!!!!...", se sintió desde el fondo desde la jeta del Lobuno.
El bochófilo lo mandó a la mesma mierda. Tras que taban perdiendo, dó pelotudo que le rebentaba los güebo.
Y se armó la caracatanga, el Feo, moy caliente, se dentró pa´dentro e´la cancha e’bocha y agarró a patada las bocha una por una y las hacia pegar en el tablón del fondo e’la cancha... TTTTTTTuuuuuuuuuuuunnnnnnnnnnnnn!!!!!.... pppaaaaaaaaaaaaa!!!!!!!!... "...te viá dá mandarme a la mierda a vo!! TTttttuuuunnnnnnnnmmmmmmmmmmmm!!!!!.... che abombáu ahijuna una camionada e’puta".
Y el zabalaje se desparramó y salieron e’la cancha a las refaladas como tatú en las valdoza.
"...Te viá dá che maleducáu e’mierda tratarme d’esa manera a mí... VENI PA’CA! che maricon!!! te vuá patiá la cabeza!!! ... (mientras el Feo se acomodaba, como pa’tirá un centro, le dice al Lobuno…) che vo Lobuno!!.. atajaaaaaaa!!!!!!!!..." le dijo el Feo y le rebolió una patada al bochín y se la puso entre lo’ojo al Zárate. Cayó como podrido pa’trá dende mientra largaba algunos dientes.
Al otro día n’el hospital, el Lobuno le preguntó al Feo quién mierda le había reboliáu con las boliadora que le había dáu en la jeta… y si habían ganáu algo.
"....Perdimo todo... nos ganaron Lobuno, ...tamo en quiebraaaa!!!!!...."
El Feo se quedó con la apuesta de Zárate, y el nunca se enteró.
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