El
Hermenegildo López era el que tenía encomendada la tarea de repartir los tarro
e´leche por el pueblo, una que otra lata e´grase e´chancho, el vinagre hecho por
el mesmo, cueros curtidos, boliadoras y chiripases. Hombre muy mentau pa´las
cuestione e´las faturas de chancho, hacia chorizo como pa´hacer dulce y las
mondiolas le salían de los remil parió. Una vé un jamón del Hermenegildo sacó el
primer premio en un campionato de jamone del pueblo.
Tenía un recorrido idéntico todos los mesmos días, tan igual era el recorrido que el burro que tiraba la jardinera se paraba siempre en la puerta e´cada cliente, estea mamado o no el Hermenegildo, se daba la güelta y lo lambetiaba en las pata al Hermenegildo pa´que se abaje y toque la aldaba e´la puerta pa´que salga la patrona y ansí dejarle la botella e´leche o de vinagre o algún otro tipo de encarge... porque el Hermenegildo sabía llevar “otras” cosas pal´domicilio ajeno. Un güelta lo agarraron abajando en las casa e´los Gimene Mancha de Ariba un hermoso sumarino de´so que traiban la U marcada en un costau.
El burro del Hermenegildo taba viejo ya y pa´un año nuevo con el primer cuete se cagó muriendo di ´un infarto dende mientras el burro llevaba de tiro al Hermenegildo justo pa´las casa e´los Santiyán, al láu e´la carnicería, coincidentalmente cliente del Hermenegildo. Una vé bien muerto el burro, el Carretilla Azaf le dió la bendición y el Hermenegildo se lo llevó de tiro pal´lau del campo pa´darle santo sepulcro al burro, pero como no traiba pala, entonce lo dejó áhi nomá al láu e´la banquina, hasta el otro día pa´que pueda dir pa´buscar pala y enterrarlo como Dios manda.
Resulta que camino pal´láu del campo del Hermenegildo, como a 2 legua pal´sur, taba el Convento e´las Carmelita, las monja esa que se incluyen y por eso son de inclusión, de´sa que no salen nunca en la reputa vida, pero por sus motivos ¿vió?. Mientras taba muerto el burro, pasaron por áhi el Carlo Tirribarren, hijo del Carlos Tirribarren, el mesmo Carlos y el Batará Gome, dó mocoso inferrnale lo dó, unas liendre de los parió, y diban cazando con la hondera algún gorrion desprevenido.... y se toparon con el burro... y vieron esa cosa, esa cosa que sabe tener grandota el burro, áspera, como un tubo e´alfombra, grotolosa, amplia... y se miraron los dó mocoso el Carlo con el Batará… y el Batará con el Carlo, y el Carlo sacó el verijero y le cortó la tripa al burro, de cayáu nomá, el burro ni se enteró.
El Bataraz se puso la tripa al hombro y salieron chiflando pa´bajo y en el mesmo momento justo cuando apsaban denfrente del paredón del Convento... le pegó una reboliada a la tripa y la mandó justo pal´medio del patio e´las monjas, casualmente al medio día, tiempo en que el monjerío esta culo pa´rriba juntando los produto del almácigo...
El Batará lo miró al Carlo y le dice le dijo..., le dice nada porque no traiba nada pa’decirle al Carlo por eso pa´cuando lo miró al Carlo… no le dijo nada...
Y cayo la tripa desparramando tierra por los costáus..., el despelote e´monja pa´dentro del Convento hacía que la situación pareciera una pelea e´loros hasta que que la Madre superiora llamó pa´la atención, la cordura y pa´las serenidade, pa´ver que mierda pasaba..., pero pa´cuando vió la tripa en el suelo salió a los gritos pal´lau del campo diciendo a jeta e´balde y despavorida...
"...HAN MATAO AL PADRE JOSEEEEE!!!!..."
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