El Maestro e’Campo

  

Yo diba a la escuela ténica e’mi pueblo, cuando mozo, y solamente daban alguno año nomá e’clase. Ahí mesmo aprendíamo las cosa e’las máquina, esas de hacer rosca, pa’torniá, pa’agujeriá, pa’lijá, pa’hacé dulce, mayonesa, clavo... y esa cosa que uno aprendió en la escuela pa’cuando uno diba a la escuela ¿vio?. Ni habla e’la carpentería y esas cosa pa’dobla las chapa y las lata. Tonce, terminado ya pal’último año e ‘la escuela, había que dirse di‘áhi pa ‘dirse pa’otra escuela pa’poder termina la escuela y pa’podé sé lo que uno e’ahora. La gente se diba pa’el pueblaje vecino pa’seguir con las capacitacione pa’las máquina y otros se diban pa’otros pueblo pa’seguí otras cosa. Yo me juí pal’otro lau pa’vé si di’alguna forma podía sé maistro rural de’escuela e’campo, esas que ‘están en el campo.

Amalaya la situación que de repronto me vide empezando las cuestione ésta e’la enseñanza justo nel’medio e’una escuela pa’ser maistro. Casualmente, enyenada e’monjas que recién se taban acostumbrando a los machitos.

Resulta que ya pal’fínal del último año, teníamo que hacer una simulación que’stábamo dando clase y lo hacíamo en una escuela del campo, desas que están en el campo, pa’la ejercitación que’stabamo dando clase a la gurisada ne’sa escuela del campo ¿vio?.

Me había tocau un tercer grado e’gurise, especiale las liendre, pues sus tatas me conocían bastante bien porque pa’aquel entonce era má’famoso que la mierda yo, ni decirle pa’las cuestione e’las chinas mire. Esta escuela del campo, estaba n’el campo y se llamaba como 501, allá cerca e’la posta La Colorada Anémica, como a 5 legua del rancho e’los Recagabarren Litmus de Estrada y Punto, como quien va pal’lau e’los monte e’sauce elétrico, justo denfrente del monte e’quebracho blanco y por dende atrá e’las casa e’los Robinmunsen, del viejo Robinmunsen casáu con la nieta e’los Tatay, la gringa e’trenza rala, la que anduvo con uno e’los Tirribarren, de los cuale salió el tata del Carlos.

Comenzamo un lune, me acuerdo una helada e’san puta, con las cuestione esa de conoce a lo anímale qui’hay en las casa y desparramáus por áhi n’esta pampa, eso animalito e’dió y que nosotro, lo hombre que sabemo, le dimo nombre, pobrecito.

La monja superior vigilaba con 4 ojo desde el culo’el aula desparramada en un banco e’güeso que’staba n’el fondo el aula. Mientras yo diba preguntando sobre las cuestione e’los anímale, uno desde el medio’el aula taba empiojáu de inquieto y levantaba la mano a cada rato y decia "yo maistro yo!! !"...y dale que va con la insistencia. Pero desatáu e’ganas e’respondé el mocoso de 8 año.

Era el hijo’el Carlo y yo lo había carpetiáu al gurí porque fíjese era la cara’el padre, el Carlo Tirribarren, el carnicero, el que tiene la carnicería e’came de frente pal ‘banco, justo al láu e’la viuda e’Santiyán, mamá del Pomelo.

Tanta jueron las gana’el gurí por contestar que me enyenó las bola y le dije le digo, echándome pa ‘trá el ala y con una mano en las verija: "...a ver che vo!! ... ¿que animal e’éste?... dale contesta che!..."

Y el gurí se paró al láu del pupitre, se sacó la boina que traiba puesta, se la puso abajo’el brazo, se acomodó los pelos con la otra mano y dijo: "eso?... eso? e’un chancho!!! maistro....

si señó!... un chancho divino, hermoso pa’hacé chorizo!!....", y se sentó n’el banco muy satisfacido como si recien hubiese cagáu.

Yo que sabía que bicho era, me le hice el maistro y le retruque al gurí: "...No che abombáu! ...ese animal e’un cerdo canejo!... no e’un chancho ¿mentendes?..."

Y el ahijuna, parándose de güelta de nuevo di’un salto me dijo me dice:

"...Maistro... la puta que los parió!!!... que bicho má parecido a un chancho carajo!!!...”

E

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