El Poroto

El Lobuno Zárate, el herrero del pueblo supo tené la perrada e’caza má impresionante e’la zona. Uno, como se acordarán, se le había prendido fuego mientras corría una liebre que había salido hechando puta desde atrá e’la estación de tren. Cada vé que el Lobuno se juntaba con nosotro a comer un asado gratis, todos le pedíamo que se cuente alguna historia. El estaba convencido que niuno e’nosotro le creía. Y seguro que no, por bolacero e’mierda. Pero el contaba porque le gustaba contar nomás.

El Lobuno era tan moquero pa’contá que incluso se miaba y se cagaba encima por la mesma plata con tal de hacer entremecé al zabalaje. Acostumbraba a escupí juerte pal’láu del suelo, manotiarse un güebo y ponerse di’ojo estraviáu, como pa’vé la lú mala.

Una noche, en las casa, dende mientras el tata hacía un costillar cricificáu, salieron pal’aire anécdota de aventura e’caza, siempre por lo campos ajenos, e’vacas voltiada a propósito mientras le apuntaban a alguna lechuza en un poste, de tajo e´jabalise, de perro ligero que agarraban liebre de ante de que las haigan visto, ...y el Lobuno escuchó la palabra "perro" y se pegó al relato como bicho al foco, diciendo boludece y pasiándose pal’láu del fuego. Dende mientra se paraba inclináu para adelante con una mano en las verija y dende mientra el dedo chiquito de la otra mano, que apretaba un vaso e’vino, lo enchufaba en la oreja derecha pa’sacase la cascarria.

"Perrosss...!!”, dijo el Lobuno, “...YO TUVE perro canejo!!!... no eso di’ahura que que pa’darse güelta n’el catre tienen que abajase, salise pa’juera e’las casa y golvese a dentrar!!!... YO TUVE PERROS mierda!... que van a tené ustede van a tené!!... perro entrenáu pa’las cuestione e’la caza y la pesca, entrenáu por el mesmo Prudencio Salas, apodáu el “Ligero”..."

El Parlante Santamaría, dueño e’la propaladora del pueblo, el que vive a la güelta el clú los 17 y que’staba a su láu le tiró la lengua al Lobuno pa’que se cuente el bolazo y le preguntó: "..che Lobuno te acordá del Pincho?... ese que se te prendió fuego?... ¿te acordá o no te acordá?..."

El Lobuno respondio: "...QUE NO ME VIA CORDA.!!!... pero ese perro no era nada al láu del POROTO!... el POROTO era dié vece má ligero que’l PINCHO... ni se véia pa´cuando arrancaba... una tarde fijesé... tábamo andando nomá, bordiando por el camino el alambráu del campo del Chato Velásque, allá camino pal’boliche, a 7 legua e’La Felisa, díbamo el POROTO al láu mío y yo al láu d’el en la bicicleta, despacito mientras me fumaba un negro... y POR AHI!!... se desparramó una liebre a los santos pedos pal’láu del camino. LA MIERDA que ligera que arrancó che!!!... tonce, el POROTO... salió corriendo atrá e’la liebre y me dejaron atrá como güebo e’chancho!!!...".

"...La polvareda que levantaron no me dejaba ver un carajo y yo dempecé a darle pata a la bicicleta aprovechando la bajada vio?... y agarré una velocidá tremenda!!!... las pata se me desatronillaban e’las cadera... y por áhi!!!... veo un bulto negro todo ensangrentáu!... crú diablo canejo!, clavé lo freno!!... y pasé de largo como coletivo enyenáu!!... como a los 100 metro me cagué di’un golpe y golví al tranco hasta ande taba el bulto y lo VIDE!!!... LO VIDE A MI PERRO AHORCADO CON EL ANILLO DEL CULO!!!...”

“...Se vé que se pegó un frenadón y se ahorcó nomá el perro!!!... pero esto no es ná!... cuando golví pa’la bicicleta la ENCONTRE TODA DESPINTADA. Yo me imaginé derrepronto que por la frenada se le había salido la pintura a la mierda..."

E

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