Oncemil herraduras

Bolacero había resultáu ser el Lobuno che!!, na´tarde, n´el pueblo se había armáu un regüelo de san puta porque el tren se habia descarriláu en las proximidade de La Eloisa. Las vía del tren pasan por la estancia "El Infierno", de la señora ña Margarita Saluvedra Limas de Palurredondo, casada con ño Luisito Pulggan, el dueño del pueblo del mesmo nombre y ubicáu a 10 legua e’la ciudá vecina. La mesma noche nos juntamo n’el galpon de las casa pa’comer otro asáu y uno e’los que no taba invitáu era este Lobuno Zárate, conocido en todo el pueblerío por lo bolacero. El zabalaje ya le había puesto “Bola Uno”, por que era más que Bola Cero. Dende mientras picábamo alguna cosita, el Vasco toco el tema e’las cuestione esa del descarrilamiento diciendo: "che!!... ¿me imagino que se habrán enteráu lo del tren no?... vos Lobuno!, que andás pelotudiando todo el dia por ahí al pedo, ¿no sabé como paso?..."

"...No viá sabé!!!... que no viá sabé!... Lobuno Zárate sabe todo n’este pueblo e’mierda!... ademá les viá contá porqué malaya se descarriló ese tren y porqué toy n’el pueblo y no estoy en La Eloisa"

"...Resulta que la chica esta... como se llama... hummm…, ah!!!.... la Margarita, la dueña del Infierno, me habia encargáu la semana pasada unas 11000 herraduras pa’ que le fabrique, esas que tienen cuña pa’juera y que sirven pa’correr en las cancha e’ carrera pa’corre con caballo e’carrera en la canchas pa’corre ¿vio?... y ma´vale que yo no traiba n´el tobiano tanto fierro como pa hacer tanta herradura, tonce, saqué uno e´lo riele e’la vía pa’fundirlo en la parrilla, esa que fabriqué, y hacé la’herradura... y el tren al otro día se cago descarrilando!!... por eso me tuve que rajar de la estancia ¿vio?..."

 

 

 

 

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